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DICIEMBRE 30 ,2019   · Genealogía

La conexión cubana II

En La Conexión Cubana I presentaba la unión de las familias Solís y Guastavino. Como queda claro, dicha unión se produjo gracias al segundo matrimonio de mi bisabuelo Luis Solís Marta y Mª Rosa Moreno García en mayo de 1908. María Rosa Moreno llegó a la Península en diciembre de 1898 junto a su hermana Belén Moreno García, después de que un vicario general castrense llamado José Guastavino Moreno, solicitara al Capitán General de la Isla de Cuba que se "expidiera pasaje a dos sobrinas de este", las citadas Belén y Rosa. De esta manera, las dos jóvenes cubanas vivieron en Valencia junto al vicario castrense José Guastavino, entre otros domicilios en la calle de Juristas, 5. La boda fue oficiada por el padre franciscano Antonio Guastavino Moreno, hermano de José, (del que hablaré más adelante) en la parroquia de San Pedro de la Catedral Metropolitana de Valencia.

Detalle de los habitantes en la calle Juristas nº 5. Año 1904. (nºs 41-43).

Fuente: Archivo Histórico Municipal de Valencia, Padrón de Habitantes, 1904, Cuartel del Mercado.

Toda persona tiene una historia tras de sí, y el hecho de este matrimonio, no es más que un acontecimiento aislado que guarda una historia fascinante aunque, todavía con más sombras que luces. Aún estamos lejos de poder responder satisfactoriamente a todas las preguntas que nos planteamos al enfrentarnos a la historia cubana de mi familia. Como en toda historia familiar o en definitiva, en cualquier suceso o acontecimiento de la historia del ser humano, nada de lo que sucede es fruto de algo aislado, puntual o concreto, sino la culminación de una serie de hechos que sin estar necesariamente relacionados entre sí, acaban por confluir y concluir en un desenlace concreto que es el que perdura en la memoria de todos. Pero casi tan importante o más, es conocer esos hechos previos como el desenlace...

María Rosa Moreno García nació en Puerto Príncipe, Camagüey el 29 de agosto de 1879, y era hija de Belén Trinidad García Álvarez. En la copia de su partida bautismal de la parroquia de Nuestra Señora de la Soledad de Camagüey, dice lo siguiente: hija de Don José Moreno y Dña. Belén García, sin especificar su lugar de naturaleza; y sus abuelos fueron: paternos, Don Manuel y Dña. María y los maternos Don Juan y Dña. Teresa Álvarez. Estos últimos no tienen relevancia a efectos de desvelar la verdadera identidad de José Moreno, por eso, hay que centrarse en los abuelos paternos. Un último apunte lo ofrece el mismo documento pero de Mª Rosa Moreno García (mi bisabuela), pues indica que su padre Don José Moreno era natural de Castellón de la Plana.

Copia de la partida bautismal de Mª Rosa Moreno García

Fuente: Cura-párroco de la Iglesia de Santa Ana, Camagüey.

Con estas referencias busqué por todas partes al supuesto José Moreno, sin rastro en Valencia y Castellón entre 1840 y 1900 aproximadamente. Pasado el tiempo, aparecieron otras piezas del puzzle que casaban con los mencionados abuelos Manuel y María, y para comprender algo, hubo que poner el punto de mira en la genealogía de los hermanos Guastavino Moreno. Su madre fue Pascuala Moreno Ebrí, nacida en Torreblanca, provincia de Castellón y, los padres de esta fueron, Manuel Moreno y María Josefa Ebrí, también naturales de Torreblanca. (Ver cuadro genealógico). 

Según lo expuesto, el presunto José Moreno usó a los abuelos maternos de los hermanos Guastavino Moreno, como abuelos paternos en la inscripción bautismal de sus hijas. Podría pensarse en una posible relación de parentesco o de amistad entre el supuesto José Moreno y José Guastavino Moreno, pero, tampoco tendría sentido tomar "prestados" los abuelos maternos de otra persona, a no ser que se quiera ocultar algo. Otro ingrediente a esta receta genealógica, es la noticia que ofrece el certificado de nacimiento de uno de los hijos de María Rosa, en concreto el de mi abuelo Rafael, en el que se indica que es nieto por línea materna de don José Moreno Moreno (Torreblanca) y de Dña. Belén García Álvarez (Isla de Cuba). 

¿José Moreno Moreno? Ni rastro de esta persona. Demasiadas casualidades ya con la genealogía de José Guastavino Moreno, y una persona que no aparece, que no existe y la figura de un cura castrense planeando detrás de dos niñas-adolescentes-muejeres cubanas. No cabe pensar otra cosa que José Moreno no existió nunca. Era un personaje ficticio creado a partir de datos reales pero enmarañados intencionadamente para despistar. Se eliminó el apellido Guastavino de los registros civiles y se duplicó el de Moreno, poniendo además como lugar de naturaleza, el pueblo de su madre, Torreblanca. Con esto, supongo que en la época fue suficiente para no vincular sanguíneamente al capellán castrense con mi bisabuela y sus hijos. Ni mencionar el documento del expediente militar en el que se menciona a las dos "sobrinas" del capellán. Imaginemos el escándalo que hubiera supuesto que saliera a la luz pública que un capellán hubiera tenido hijas, además no legítimas. Hubiera sido un problema. Por tanto, el abuelo de mi abuelo y todos sus hermanos no podía ser otro que José Guastavino Moreno. Pero, ¿cómo? ¿Un cura con hijas? ¿Esto podía ser posible? Entonces, ¿José Moreno Moreno fue una farsa? Yo personalmente creo que sí.

Cuadro genealógico de María Rosa Moreno García y José Guastavino Moreno

Fuente: elaboración propia.

¿Quién era Belén Trinidad? Cuando hace unos años empecé esta investigación tuve la suerte de conocer que un antiguo profesor que tuve en el colegio, estaba destinado en Camagüey. Contacté con él a finales de 2011 y en el verano de 2012 mientras disfrutaba de un permiso en España, me reuní con él. Me entregó de una carta que contenía una copia literal de la partida bautismal de Belén Trinidad. Me dijo que no existía en el archivo parroquial de Camagüey la partida de Belén (hija) ni la de María Rosa. ¿Cuál fue mi sorpresa? Belén Trinidad era hija natural de emigrantes españoles en Cuba, nacida el 10 de junio de 1838. Su partida aparece en el Libro 17 de bautismos de blancos españoles al Folio 79 vto. número 325 de la Santa Metropolitana Iglesia Catedral de Camagüey, Archidiócesis y Provincia de Camagüey, Cuba. Su padre era Juan García Capote y su madre Teresa Abelina Álvarez. Sus abuelos paternos eran Don José García y Dolores Capote; y los maternos Don Francisco José Álvarez y Dña. Ana María Mestres (a su vez madrina de Belén Trinidad).

En mis investigaciones hasta la fecha sobre la genealogía de Belén Trinidad, no me ha sido posible llegar a datos concluyentes, y sus padres podrían proceder de cualquier parte de España. Cierto es que el segundo apellido de su padre, CAPOTE, me llama más la atención por un motivo: está sobradamente documentada la continua y masiva emigración de canarios hacia la Isla de Cuba a lo largo de los siglos, especialmente en el XIX y el XX. En esta línea, existe un personaje llamado José García Capote (por ahora presunto hermano de su padre Juan) que fue un militar canario posiblemente de un municipio llamado El Paso en La Palma, que a mediados del siglo XIX emigró a Cuba. Llegó a ser un rico hacendado, terrateniente y dedicado al comercio del tabaco y la caña de azúcar. En ningún caso estoy afirmando que Belén Trinidad sea de ascendencia canaria, solo son indicios, habría que probarlo documentalmente.

Y bien, ¿qué hace una mujer cubana en 1898 en la Península tutelada por un militar castrense? Militar castrense valenciano miembro de la familia Guastavino que prestó servicio en Cuba durante tres décadas... en cuanto a su madre Belén Trinidad, ¿por qué no vino con sus hijas? Después de la boda de María Rosa y Luis, Belén hija volvió a Cuba, pues envió desde La Habana un retrato dedicado a su hermana con la siguiente dedicatoria: "Recuerdo de cariño a mi hermana María, Belén". No disponemos de la fecha del retrato pero, no debió ser muy posterior a 1908. El estudio fotográfico Dufart y Cibrián estaba situado en la calle Habana 106 una perpendicular entre las calles O'Reilly y Obispo, dos de las principales arterias comerciales de La Habana vieja.

Retrato de Belén Moreno García dedicado a su hermana Mª Rosa. ca. 1910.

Fuente: Archivo Privado de Carles Solís

Hagamos un ejercicio de empatía con Belén, y tratemos de ponernos en su piel. Cuando Belén tiene 22 años, (1898) deja su Cuba natal junto a su hermana de 19, en una travesía por mar que debía durar entre diez y quince días. Dejan a su madre atrás y quien sabe si a alguien más, pues conservamos una fotografía de ellas junto a su madre Belén Trinidad y un muchacho mayor que Belén, del cual no tenemos referencia alguna, y bien podría ser su hermano si no, ¿qué sentido tiene que se fotografíe con ellas?

Llegarían a la Península bien a algún puerto del norte, quizás Santander, Bilbao, A Coruña, o del sur, como Palos, Cádiz...y hasta llegar a Valencia, todavía tenían por delante varias jornadas de viaje. ¿Iría a recibirlas al puerto en cuestión su "Tío José"? Mientras Belén vive con su hermana al amparo de José Guastavino todo estaría en orden pero, en una vez casada su hermana menor, ¿qué podía hacer Belén? Es posible que no estuviera dispuesta a vivir a la sombra de ese matrimonio, además pensaría en la familia que había dejado en Cuba,.. en definitiva, no nos es posible saberlo con certeza pero todo parece apuntar que no pudo, no supo, o no quiso adaptarse a su nueva vida en Valencia o, simplemente quería volver a sus orígenes. La decisión no tuvo que ser fácil, a tenor de la dedicatoria en el retrato, la relación entre ambas debía ser buena, estarían unidas, y seguramente sabía que si volvía a Cuba podría no volver a ver nunca más a su hermana Rosa.

Lo cierto es que volvió, no sabemos cuándo ni desde dónde pero, desde luego que volvió porque alguien le esperaba en Cuba, si no ¿a qué volvía sola? Desconocemos también si guardaba contacto con alguien allá, alguna referencia. No tiene mucho sentido que volviera para enfrentarse a una vida nueva practicamente sola. Allí debía tener alguien de su confianza. Casi con total seguridad, hubiera sido más fácil quedarse en Valencia, ejerciendo de profesora como así consta en el padrón histórico de habitantes de la ciudad entre 1900 y 1908.

Desde entonces, desde ese retrato tomado en La Habana dedicado a María Rosa, no se volvió a saber nada más de Belén Moreno García, al menos no nos ha llegado noticia de ello. Mucho tiempo pasó y en la década de los 60 del siglo XX ocurrió algo que genera más preguntas que respuestas. Un miembro de la familia en la actualidad, dice que recuerda como su padre (hijo de María Rosa) en esa década de los 60 recibió una carta de alguien de Cuba queriendo contactar y solicitando algún tipo de ayuda. Esta referencia familiar llega bastante imprecisa y no es posible poner nombre y apellidos a la persona o personas que enviaron esa carta. Tampoco conozco el desenlace de esta comunicación, si hubo respuesta, si no la hubo... Pero desde luego, es innegable que existía algún tipo de relación, pues para enviar una carta hay que estar en conocimiento de nombre, apellidos y dirección. ¿serían descendientes de Belén? ¿Serían descendientes del supuesto hermano de Belén?

Hasta aquí una de las ramas que vinculan mis antecedentes familiares con Cuba. La otra rama, es la que depende de la familia Guastavino, y por la extensión que alcanzaba esta entrada, he tenido que dividirla en dos. Así que muy pronto publicaré la entrada con la relación de los Guastavino con Cuba. Podría haber una tercera rama anterior en el tiempo, pero que es pura casualidad, no influye para nada en el devenir de la historia de Belén Trinidad y sus hijas Belén y Rosa.

 

Fotografía de cabecera: Belén, Mª Rosa, su madre Belén García Álvarez y un chico desconocido. Fuente: Genearthis. 

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